Ayer día...
*arrastra el dedito hasta el reloj*... 22 de Enero, fue uno de esos días que podría denominar como "completo"; de esos en los que llegas a casa y una voz en off te dice
"gracias por participar, ¡aquí tienes el juego del programa!"A las 10, llegué a la facultad dispuesta a ir a mi segunda clase del día, Historia de la lengua. Incluso llegué a subir hasta la cuarta y última planta y me situé frente a la puerta. Entonces,
por compañerismo, le mandé un mensaje a
Belén para preguntarle si venía. Me contestó que estaba entrando por la puerta y que ni no prefería desayunar. Y
por compañerismo, insisto, me fui con ella a la cafetería a desayunar otra vez. Además, como dice Buffy,
"el desayuno es la comida más importante del día; deberíamos desayunar tres veces al día"
Le dije que tenía que ir al edificio D... o E... a buscar el casillero de un profesor. Salimos por la cafetería, sin pensarlo mucho, está claro. Empezamos a caminar por el barro de los jardines, pues Belén decía que podríamos seguir avanzando por la parte dura. Entonces, la parte dura se acabó y de pronto estábamos pegadas al suelo. Seguimos a una chica que venía detrás de nosotras y atravesó los jardines por dentro para llegar a la plataforma de cemento que rodea el edificio.
Belén empezó a limpiarse el barro de las zapatillas sobre... barro, por lo que le aconsé que probara con la hierba o el cemento.
Cuando nos disponíamos a subir las escaleras de piedra hacia la civilización, apareció un señor que nos preguntó por la facultad de Geografía.
Yo le empecé a señalar mientras subía las escaleras y, como no podía ser de otra forma, me hostié. Estaba a cuatro patas sobre las escaleras y sentí cómo el señor me levantaba como si fuera un gatete. Me privó de mi tiempo de reacción, por lo que seguí con las indicaciones mientras él me preguntaba si estaba bien.
Al volver desde el edificio D/E, reparé en que todavía tenía barro en las botas.
Entonces vi unos pequeños matojos de hierbas aromáticas y empecé a pisarlos para limpiarlas.A: Mira, estos arbustos vienen genial para limpiarse y encima, como son seres sin vida, no sufrenB: ¿Cómo que no tienen vida? ¡Son seres vivos! *pisa uno para limpiarse*A: Sí, pero son como un cactus, que aguantan más... Creo.Acto seguido,
Belén, que estaba obsesionada con que su pelo olía a cafetería, se frotó la planta por el pelo y el abrigo, consiguiendo el efecto deseado de oler a ambientador de coche.
De camino a casa, en el metro, había sentada al mi lado una mujer que iba leyendo un libro. De pronto pasó un chico por delante de ella para sentarse enfrente y sin querer le tiró el libro.
Mientras le pedía perdón, miré al suelo y vi uno de los libros más rotos que jamás he visto: estaba boca abajo, con las hojitas dobladas y la portada arrancada y a dos palmos de separación de donde se encontraba el resto del libro.
Lo recogió sumida en el dolor. Ante esa imagen, me dio un ataque de risa similar al que tuve frente a
Raúl Cimas, solo que aquí era mucho más incómodo, pues tenía que disimular para que la gente no pensara que estaba loca.
El problema es que cuando me había calmado, la mujer sacó una
agenda electrónica y no sé por qué me imaginé el aspecto que tendría esa agenda de haber sido lo que tenía en las manos cuando pasó el chico. Otra vez una risa incontrolable. Y claro, a todo esto, el autor del crimen, que se había sentado justo enfrente de mi y al principio se reía, ya empezaba a mirarme poco mal.
Llegué por fin a casa, deseando quitarme las medias para ver mi pierna derecha medio amputada por la caída.
El caso es que la derecha estaba perfectamente bien, pero la izquierda tiene colorines. Por la tarde, fuimos a la Galileo a por entradas, y nos encontramos a
Gon justo en la puerta. De ahí volvimos a casa y por la noche
fuimos Carmensita y yo a ver un espectáculo de flamenco con la familia de Sally en el Florida Park. Esperábamos a
Anabel y al llamarla Sally, resultó que el sms que precisamente yo le mandé para quedar, había quedado por ahí atrapado en otra dimensión. Yo no podía más con mi vida, y ese era el momento en el que esperaba mi premio de consolación. Sin embargo, el espectáculo estuvo muy bien y todos eran tan adorables... Al menos no acabó tan mal el día.
A. :)